Tabla de contenidos

Comprar una empresa que ya está en marcha puede ahorrarte tiempo y darte acceso inmediato a clientes, equipos y procesos, pero junto con esas ventajas puedes heredar problemas que no se ven a simple vista. Para evitarlo, entra en juego la due diligence legal, una revisión previa que te ayuda a saber qué estás comprando realmente y qué riesgos asumes.

La importancia de la due diligence antes de comprar una empresa

Cuando compras una empresa también asumes su historia legal, contratos, deudas, posibles conflictos o compromisos con terceros, todo pasa a ser parte de tu realidad como nuevo propietario. La revisión legal de la empresa es el filtro que te permite distinguir entre una buena oportunidad y un negocio lleno de frentes abiertos.

Gracias a la due diligence legal puedes ajustar el precio o incluso decidir que no te compensa seguir adelante. De esta forma se logra poner orden en la información y evitar sorpresas una vez firmada la compraventa.

Qué información legal debe analizarse previamente

El punto de partida es reunir la documentación básica de la compañía. Aquí entran los datos de constitución, los cambios societarios, la identificación de socios y administradores, y los poderes vigentes; con todo ello ya se aprecia si la estructura está clara o si hay lagunas que conviene aclarar.

Después llega el turno de los contratos con clientes, proveedores y entidades financieras; acuerdos de larga duración, exclusividades, préstamos o líneas de crédito forman parte del paisaje real de la empresa. Si al solicitar esta información encuentras retrasos constantes o respuestas ambiguas, ese comportamiento también es un dato relevante dentro de la revisión legal de la empresa.

Documentos esenciales: estatutos, contratos, licencias y libros sociales

En cualquier operación para comprar una empresa constituida hay cuatro grupos de documentos que resultan especialmente sensibles, siendo el primero los estatutos y las actas de juntas o asambleas, donde se reflejan las decisiones clave y las reglas internas de la sociedad. Ahí se ve cómo se han organizado los socios y qué límites existen para transmitir participaciones.

El segundo bloque lo forman los contratos de grandes clientes, proveedores estratégicos, arrendamientos o financiación. En una due diligence legal conviene revisar con detalle cláusulas de penalización o cambio de control, porque algunas pueden activarse justo cuando la empresa cambia de manos.

El tercer grupo son las licencias, permisos y registros necesarios para operar. Si falta alguno o está caducado, puedes encontrarte con sanciones o con restricciones para seguir desarrollando la actividad en las mismas condiciones.

Por último, los libros sociales y registros corporativos sirven para verificar que la sociedad ha cumplido las formalidades exigidas, pues un libro mal llevado puede complicar futuras operaciones y es un elemento más a valorar en la revisión legal de la empresa.

Riesgos legales más habituales en adquisiciones

Una vez revisada la base documental, toca centrarse en los posibles problemas. Los riesgos en la compra de una empresa se concentran a menudo en tres áreas: deudas no declaradas, litigios en marcha o previsibles y cuestiones fiscales mal resueltas. A todo esto se suma el ámbito laboral, que también puede esconder conflictos latentes.

Deudas ocultas, litigios pendientes y obligaciones fiscales

Es relativamente frecuente que tras cerrar una operación, aparezcan deudas que no se habían mencionado o reclamaciones que ya estaban sobre la mesa. Para reducir este riesgo, la due diligence legal suele incluir la revisión de contratos de préstamo, certificaciones bancarias y posibles avales otorgados por la empresa; aunque no siempre haya mala fe, una gestión desordenada puede trasladarte cargas que no tenías en el radar.

En cuanto a los litigios, interesa saber qué procedimientos están abiertos, qué cuantías se reclaman y qué probabilidad hay de perder cada asunto, pues no todos los conflictos pesan igual, algunos son asumibles y otros pueden cambiar tu visión del negocio.

En el terreno fiscal, los riesgos en la compra de una empresa aparecen cuando la compañía no ha declarado correctamente impuestos o arrastra discrepancias con la administración, por lo que revisar declaraciones, actas y comunicaciones oficiales ayuda a medir si existen contingencias importantes. Lo que se detecta en esta fase suele trasladarse después al contrato de compraventa, con ajustes de precio o cláusulas específicas derivadas de la revisión legal de la empresa.

Verificación laboral: empleados, contratos y cargas sociales

El ámbito laboral merece un análisis separado, ya que al comprar una empresa constituida, asumes una plantilla con sus contratos, condiciones y posibles reclamaciones. Por eso conviene revisar las modalidades de contratación, las categorías profesionales, los salarios y el cumplimiento de las obligaciones de seguridad social.

También es útil comprobar si ha habido conflictos recientes, despidos controvertidos o denuncias ante la autoridad laboral, pues una plantilla aparentemente tranquila puede esconder desacuerdos que se materialicen en demandas poco después del cambio de propiedad. Una due diligence legal cuidadosa en este punto te permite anticipar estos escenarios y decidir qué riesgos estás dispuesto a aceptar dentro del conjunto de riesgos de la compra de una empresa.

Aspectos prácticos para compradores e inversores

Con la información sobre la mesa, llega el momento de traducirla en decisiones. La due diligence legal es una herramienta para negociar y para ajustar el precio, calendario, garantías o incluso la conveniencia de seguir adelante.

Cómo estructurar una compra segura: pasos clave de la due diligence

El proceso suele comenzar con un acuerdo de confidencialidad que da tranquilidad a ambas partes. A partir de ahí, elaboras una lista de documentos y temas a revisar, adaptada al tipo de negocio, pero que incluya áreas societarias, contractuales, laborales, fiscales y regulatorias. Esto facilita el trabajo de los asesores y evita dejar lagunas en la revisión legal de la empresa.

Tras el análisis, el informe de due diligence legal debería resumir los principales hallazgos y su impacto práctico. Con esa base puedes renegociar el precio, solicitar garantías adicionales, pactar retenciones de parte del pago o definir mecanismos de indemnización. El objetivo es que los riesgos de la compra de una empresa detectados queden reflejados en el contrato, en lugar de aparecer más tarde como sorpresas costosas.

Cuándo es imprescindible contar con asesoría legal especializada

Aunque tengas experiencia empresarial, las operaciones para comprar una empresa constituida suelen cruzar varias ramas del derecho y plantear cuestiones técnicas que no siempre son evidentes, por lo que contar con un equipo especializado en due diligence legal es recomendable cuando la actividad está regulada, hay historial de litigios o la inversión tiene un peso importante en tu patrimonio.

Un buen asesor no se limita a señalar problemas, te ayuda a priorizarlos, a buscar soluciones contractuales y a decidir si la operación sigue teniendo sentido. La revisión legal de la empresa se convierte así en una base de trabajo compartida para que tú puedas centrarte en la parte estratégica del proyecto.

Adquirir una empresa que ya está en marcha siempre implica cierto grado de incertidumbre, pero esa incertidumbre se reduce mucho cuando dedicas tiempo a una due diligence legal seria. Si decides comprar una empresa constituida con la información adecuada, negocias con más margen, evitas muchas sorpresas desagradables y puedes concentrarte en hacer que esa empresa encaje con tus objetivos y tenga recorrido a medio y largo plazo.

Ignacio Garcia Taboada - Abogado en málaga capital
Ignacio Garcia Taboada

Tabla de contenidos

Autor

Entradas relacionadas

Tributación de dividendos internacionales en 2026: errores habituales

Cobrar dividendos de empresas extranjeras forma parte de la rutina de muchas carteras bien diversificadas. En 2026 conviene tratarlos con el mismo orden que cualquier otro ingreso financiero, sabiendo qué parte se retiene en origen, qué se declara en España y qué errores suelen repetirse cuando se mezclan países, convenios y reportes de intermediarios.

Leer más »

Contactar con despacho legal en Málaga

Contacta con Ignacio García Taboada, abogado titular del despacho, Licenciado en Derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga, colegiado en el Ilustre Colegio de Abogados de Málaga, cuenta con años de experiencia en el ejercicio de la profesión, velando siempre por los intereses de los clientes y ofreciendo todas las alternativas posibles para obtener el mejor resultado.